La entrada en vigor de la Ley 2466 de 2025 ha reconfigurado varias de las reglas del juego en materia laboral en Colombia. Uno de los impactos más inmediatos y relevantes para las empresas es la obligación de actualizar el Reglamento Interno de Trabajo (RIT), documento que hoy cobra una importancia estratégica.
La normativa ha establecido como fecha límite el 25 de junio de 2026 para que los empleadores ajusten su reglamento o lo creen conforme a las nuevas disposiciones. Superado este plazo, las empresas quedan expuestas a contingencias legales y a procesos de fiscalización por parte del Ministerio del Trabajo.
Más que un documento formal: una herramienta de cumplimiento
El Reglamento Interno de Trabajo no es un requisito estático. Es el instrumento que regula la relación diaria entre empleador y trabajador, y que sirve como base para la toma de decisiones disciplinarias y operativas.
Con la reforma laboral, su contenido debe reflejar fielmente la nueva realidad normativa. Un reglamento desactualizado no solo pierde efectividad, sino que puede invalidar actuaciones internas de la empresa.
¿Qué debe actualizarse obligatoriamente?
La implementación de la Ley 2466 implica revisar el RIT de manera integral. Entre los principales aspectos que deben incorporarse o ajustarse se encuentran:
- Reducción de la jornada laboral. La disminución progresiva de la jornada laboral debe verse reflejada en la organización interna del trabajo, turnos y distribución del tiempo.
- Cambios en horarios y recargos. La reforma introduce modificaciones relevantes en:
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- El inicio de la jornada nocturna
- Los recargos por trabajo nocturno
- Los recargos dominicales y festivos
Estos nuevos parámetros deben estar claramente definidos en el reglamento para evitar interpretaciones erróneas o conflictos.
- Nuevos porcentajes de recargo. El ajuste en los porcentajes de recargos obliga a las empresas a actualizar sus políticas internas y asegurar coherencia entre el RIT, la nómina y la práctica operativa.
- Procedimientos disciplinarios (debido proceso). Se refuerzan las garantías para los trabajadores, por lo que el reglamento debe establecer procesos claros, documentados y alineados con la normativa vigente.
- Capítulos de acoso laboral. Es indispensable incluir o actualizar disposiciones relacionadas con la prevención, atención y sanción del acoso laboral, en concordancia con la legislación aplicable.
- Publicación y acceso al reglamento. La norma permite que el Reglamento Interno de Trabajo pueda ser publicado en medios digitales, como la página web de la empresa, siempre que se garantice su acceso efectivo a los trabajadores.
Inspección y vigilancia: un aspecto que no se puede subestimar
El Ministerio del Trabajo ha venido fortaleciendo sus facultades de inspección, vigilancia y control. En este contexto, es previsible un aumento en las visitas a empresas para verificar el cumplimiento de la actualización del RIT.
Durante estas visitas, la autoridad podrá requerir:
- Evidencia de la actualización del reglamento
- Soportes de su divulgación a los trabajadores
- Coherencia entre el RIT y la práctica laboral
El incumplimiento puede derivar en sanciones económicas y en observaciones que obliguen a ajustes inmediatos.
Un error frecuente: subestimar el alcance de la actualización
Algunas empresas consideran que basta con hacer ajustes parciales o replicar modelos estándar. Sin embargo, esta aproximación suele ser insuficiente.
Cada sector tiene dinámicas propias: no enfrenta los mismos riesgos una empresa industrial que una de servicios o una del sector tecnológico. Por ello, el reglamento debe construirse considerando:
- La actividad económica
- La estructura operativa
- Los niveles de exposición a riesgos laborales
- La cultura organizacional
Un RIT genérico puede dejar vacíos críticos o generar inconsistencias frente a la operación real.
De la obligación a la oportunidad
Si bien la actualización del Reglamento Interno de Trabajo responde a una exigencia legal, también representa una oportunidad para fortalecer la gestión empresarial.
Un reglamento bien estructurado permite:
- Reducir la conflictividad laboral
- Mejorar la seguridad jurídica en decisiones disciplinarias
- Alinear la operación con la normativa vigente
- Fortalecer la cultura organizacional
En este sentido, no se trata solo de cumplir, sino de hacerlo estratégicamente.
¿Está su empresa lista para el 25 de junio?
A medida que se acerca la fecha límite, el margen de reacción se reduce. Las empresas que no hayan iniciado este proceso enfrentan un escenario de mayor exposición, tanto desde el punto de vista legal como operativo.
La clave está en anticiparse y asegurar que el reglamento no solo esté actualizado, sino correctamente implementado.

En Russell Bedford Colombia contamos con un equipo especializado en derecho laboral que apoya a las organizaciones en la creación, actualización e implementación del Reglamento Interno de Trabajo, asegurando su alineación con la Ley 2466 de 2025.
Nuestro enfoque va más allá del cumplimiento normativo: diseñamos reglamentos ajustados a la realidad de cada empresa, su industria y su operación, permitiendo una aplicación efectiva y reduciendo riesgos legales.
Brindamos a nuestros clientes acompañamiento y apoyo en todo el proceso, desde el diagnóstico inicial hasta la implementación, garantizando que el RIT se convierta en una verdadera herramienta de gestión y no en un simple documento formal.


















