Cuando una filial termina un contrato de trabajo sin justa causa, demora el pago de una liquidación o entra en liquidación sin recursos para cubrir sus obligaciones, lo primero que se piensa es que el problema es de ésta.
Lo que muchos grupos empresariales no anticipan es que la empresa matriz también puede ser llamada a responder, y que la ley presume que la situación fue causada por su influencia.
Este artículo explica en qué casos opera esa responsabilidad subsidiaria de la empresa matriz, y qué puede hacer tu organización para gestionar ese riesgo de forma inteligente.
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¿Cuándo una empresa es considerada matriz o controlante?
Antes de hablar de responsabilidad, es necesario entender cuándo la ley considera que una empresa ejerce control sobre otra. El Código de Comercio, en sus artículos 260 y 261, es claro al respecto, existe subordinación cuando una sociedad se encuentra en alguna de estas situaciones:
- La primera es la participación accionaria mayoritaria: cuando más del cincuenta por ciento del capital de una sociedad pertenece a otra, directamente o a través de sus propias subordinadas.
- La segunda es el control mediante votos: cuando la matriz tiene el poder de elegir la mayoría de la junta directiva o de tomar las decisiones mínimas en la asamblea de socios.
- La tercera, y la que más sorprende a los empresarios, es la influencia dominante: cuando a través de contratos, acuerdos o cualquier otro mecanismo, una empresa puede imponerle su voluntad a otra en sus decisiones administrativas, aunque no tenga mayoría accionaria.
La tercera situación es especialmente importante. En la práctica, muchos grupos empresariales operan con un nivel de intervención tan alto sobre sus filiales, aprobando presupuestos, definiendo estrategias, designando directivos, entre otros aspectos que, fácilmente, encajan en este tercer supuesto sin que sus administradores sean conscientes de las implicaciones legales que eso conlleva.
Artículo 148 de la Ley 222 de 1995: la ley presume que usted es responsable
El artículo establece como regla que cuando una sociedad subordinada entra en proceso de liquidación obligatoria y esa situación fue causada por las actuaciones de su controlante, la matriz responde subsidiariamente por las obligaciones de la filial.
Esta norma impone una presunción no muy favorable para la empresa matriz, toda vez que se presume que la situación de liquidación de la filial fue causada por sus actuaciones. Esto significa que no es el trabajador quien debe responsabilizar a la matriz, sino esta última quien debe demostrar que no tiene responsabilidad en dicha situación.
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¿En qué situaciones laborales puede activarse esta responsabilidad?
La responsabilidad subsidiaria del artículo 148 se activa cuando la filial entra en un proceso de liquidación y en ese contexto existen obligaciones laborales insatisfechas. Dentro de ese escenario, las reclamaciones más frecuentes que pueden comprometer a la matriz son las siguientes:
- Indemnización por despido sin justa causa. Si la filial despide trabajadores sin causa legal y no tiene como asumir los pagos laborales, el trabajador puede cobrarle a la matriz. Así lo confirmó la Corte Suprema en la sentencia SL1374-2020, condenando subsidiariamente a la Federación Nacional de Cafeteros por las indemnizaciones que no pudo cubrir la Flota Mercante.
- Salarios y prestaciones pendientes. Primas, cesantías, vacaciones e intereses a las cesantías que la filial dejó de pagar también pueden cobrársele a la matriz.
- Indemnización moratoria. Cada día que pase sin que se paguen los salarios y prestaciones al momento de terminar el contrato, el empleador debe una suma igual al último salario diario, hasta por veinticuatro meses, y después intereses indefinidos. Si la matriz tenía recursos y no hizo los pagos, los jueces pueden concluir que actuó de mala fe, lo que complica aún más su posición.
- Aportes a pensión no realizados. Si la filial no afilió a sus trabajadores o no pagó las cotizaciones, la obligación de cubrir el cálculo actuarial que represente esos tiempos ante el fondo de pensiones puede caer sobre la matriz. La sentencia SL1617-2025 ordenó exactamente eso.
Es importante aclarar que la matriz no es deudora directa de las obligaciones de su filial. Su responsabilidad es subsidiaria, es decir, entra a operar solo cuando la filial no puede responder. En la práctica, sin embargo, cuando la filial está en liquidación, ese momento es inmediato, y la distinción entre una y otra responsabilidad se vuelve irrelevante.
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Recomendaciones para los grupos empresariales
Conocer el riesgo es el primer paso para gestionarlo. A continuación las recomendaciones prácticas para que tu grupo empresarial reduzca su exposición a la responsabilidad subsidiaria en materia laboral:
- Monitorea las obligaciones laborales de las filiales. Una filial con salarios o liquidaciones atrasadas es una bomba de tiempo para todo el grupo, es importante detectar los problemas oportunamente.
- Documenta la independencia de cada filial. Juntas directivas activas, presupuestos propios y decisiones bien documentadas son tu mejor defensa si algún día tienes que demostrar que la filial operaba con autonomía real.
- Si la filial no puede pagar, actúa. La Corte Suprema ha analizado casos en los que la matriz, pese a tener ganancias millonarias, no destinó recursos para cubrir las obligaciones laborales de su subordinada. Los jueces han sido claros; tener capacidad económica y no actuar es exactamente lo que se interpreta como mala fe, agravando así la situación.
- Antes de liquidar o restructurar una filial, revisa el pasivo laboral. Los pasivos laborales no desaparecen con una restructuración; simplemente buscan a quién cobrarle. Ese alguien suele ser la matriz.
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Conclusión.
La responsabilidad subsidiaria de la empresa matriz en materia laboral no es un riesgo remoto ni teórico. Es una figura vigente, respaldada por una jurisprudencia sólida, que puede traducirse en condenas concretas contra el patrimonio de tu grupo empresarial.
Conocerla y gestionarla preventivamente marca la diferencia entre un riesgo controlado y un problema costoso. Si tu grupo empresarial tiene filiales con pasivos laborales o está considerando una restructuración, es este el momento de actuar.
La responsabilidad subsidiaria de la empresa matriz es un riesgo que puede impactar directamente la estabilidad financiera de todo el grupo empresarial si no se gestiona de forma oportuna.
Anticiparse, estructurar correctamente la relación entre matriz y filiales y monitorear los pasivos laborales no es solo una buena práctica, es una decisión estratégica.

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